Definición
El factoring convierte facturas en dinero ya, a cambio de un coste. La empresa vende algunas o todas sus facturas pendientes a una entidad de factoring (factor) y recibe un anticipo (habitualmente 70-90% del valor) en 24-48 horas. Cuando el cliente final paga, el factor libera el resto menos su comisión.
Dos estructuras principales: 1. Factoring con recurso — si el cliente no paga, la empresa debe recomprar la factura o sustituirla. Más barato (1-3% mensual). 2. Factoring sin recurso — el factor asume el riesgo de impago. Más caro (2-5% mensual), requiere verificación crediticia de los clientes.
Es común en sectores con ciclos de cobro B2B largos — manufactura, staffing, transporte, textil, suministros de construcción. Es un trade-off: pagas una comisión para cobrar ya en vez de en 30-90 días. El coste anualizado parece alto (10-30%+ TAE) pero sale a cuenta frente a créditos bancarios cuando el stock o las nóminas generan gap de caja.
No confundir con el descuento de facturas: en descuento la empresa mantiene la relación con el cliente y cobra; en factoring, el factor suele gestionar el cobro.