Definición
Las cuentas por cobrar representan ingresos ya devengados (factura emitida) pero aún no cobrados. En contabilidad por devengo, las ventas se reconocen cuando se presta el servicio; la cuenta por cobrar correspondiente se mantiene en el balance hasta que llega la caja.
Métricas clave: — DSO (Días de Venta Pendientes de Cobro) — días medios que tardas en cobrar una factura. Fórmula: (Clientes / Ventas a crédito) × días. Más bajo, mejor. — Aging — cuentas por cobrar segmentadas por antigüedad: 0-30, 31-60, 61-90, 90+. Un aumento rápido de 60+ es señal de alarma. — Rotación de cuentas por cobrar — cuántas veces al año se cobran y renuevan. Rotación alta = gestión de cobro ajustada.
Una buena gestión implica: condiciones de crédito claras, facturación rápida (emitir al entregar, no a fin de mes), recordatorios automáticos de pago (dunning), proceso explícito de escalado a 30/60/90 días, y provisiones para clientes dudosos contra los tramos más antiguos.
Las cuentas por cobrar son colateral habitual de préstamo — los bancos prestan frecuentemente contra ellas al 70-85% del valor contable. Y pueden convertirse en caja anticipada vía factoring (ver entrada) cuando aprieta la tesorería.